Buñuelos de bacalao

Seis buñuelos de bacalao recién fritos: un bocado de taberna barcelonesa, dorado por fuera y tierno por dentro, en la calle de la Cera, 49.

Buñuelos de bacalao de Can Lluís

Cómo los hacemos en Can Lluís

Los hacemos con bacalao desmigado, ajo y perejil. Sofreímos el bacalao con el ajo y el perejil, trabajamos la harina hasta que la masa queda ligada y, cuando se ha enfriado, añadimos los huevos de dos en dos. No llevan patata: son buñuelos de bacalao y nada más. Los freímos al momento y servimos seis.

10,50 €

Un poco de historia

Los buñuelos de bacalao son una versión más blanda de las croquetas de bacalao y, por lo que parece, nacieron en las fondas y tabernas de Barcelona, desde donde se extendieron por toda Cataluña. La primera vez que aparecen escritos es en 1864, en un sainete de Serafí Pitarra que transcurre, precisamente, dentro de una taberna.

En el siglo XIX las tabernas de Barcelona los sacaban por la mañana junto al plato de alioli, y más adelante se vendían por la calle: Joan Amades cuenta que los vendedores de almuerzos recorrían los mercados y las puertas de las fábricas con grandes cestos de bacalao frito y buñuelos. Un poema de 1890 ya los sitúa en el mercado del Ninot.

Son comida de Cuaresma, cuando la carne estaba prohibida, pero el bacalao salado se conservaba todo el año y por eso se comen siempre. La masa suele ser de harina y huevos, a veces con patata. Manuel Vázquez Montalbán recogió unas parientes cercanas: las albóndigas de bacalao a la catalana.

También en la carta

Si te gusta el bacalao y la cocina de cazuela, prueba también las albóndigas con sepia y guisantes (16,50 €) o los caracoles guisados Can Lluís (18,90 €).

Para saber más: Història de la cuina catalana i occitana, vol. VIII, de Vicent Marqués (Edicions Sidillà, 2025); Àpats, de Alba Sunyer y Clara Antúnez (Parcir Edicions Selectes y Joviat, 2022), y La cocina de los mediterráneos, de Manuel Vázquez Montalbán (Ediciones B, 2002).