Si has buscado «Can Mosques» y has llegado hasta aquí, la respuesta corta es sí: existe. Está en el número 49 de la calle de la Cera, en el Raval, y desde 1929 se llama Can Lluís. Pero antes de tener este nombre, el local ya daba de comer al barrio con otro, mucho menos elegante y mucho más recordado.
Una fonda con apodo
Antes de 1929, en este mismo local había una fonda humilde que todo el mundo conocía como Can Mosques. El apodo era literal: en la entrada había recipientes con bacalao y, con el calor, el pescado atraía a las moscas. No era un nombre de rótulo, sino de calle, de esos que pone el vecindario y que se quedan para siempre.
El Raval de aquellos años era el viejo Barrio Chino: pensiones, talleres, familias trabajadoras, el Mercado de Sant Antoni al lado y los teatros del Paral·lel a pocos minutos. Una fonda como Can Mosques cumplía una función sencilla y esencial: dar un plato caliente a quien vivía y trabajaba cerca.
En 1929 la fonda pasó a llamarse Can Lluís. Cambió el nombre, no la cocina: cazuela, bacalao, legumbres, plato del día.
Un nombre que nunca se fue
Can Mosques no desapareció del todo. Se quedó en la memoria del barrio y en las historias que se contaban en la sobremesa. Casi cien años después, ha vuelto a sonar con fuerza por un motivo inesperado: la televisión.
En 2026 se estrenó en HBO Max la serie «Ravalear», inspirada en esta casa. En la serie el restaurante se llama Can Mosques, el nombre de este local antes de 1929. Can Lluís sigue en la calle de la Cera.
Can Mosques hoy se llama Can Lluís
Si quieres conocer la casa, la tienes abierta cada día en la calle de la Cera, 49, para comer y cenar. Las baldosas, las columnas y las fotografías antiguas siguen en su sitio, y en la cocina están los platos de siempre: cap i pota, canelones, bacalao, manitas de cerdo con caracoles y crema catalana.
Antes se llamaba Can Mosques. Ahora se llama Can Lluís. La mesa es la misma.
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